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jueves 22 de octubre de 2009

Decisiones

Querido maldito diario, no he podido dormir. He pasado la noche sopesando posibilidades y he acabado sentado en la cocina enfrente de un café frío hasta que también se me han enfriado los pies. Odio estos momentos de la vida en que todo depende de una decisión y no tengo a nadie a quien pedirle consejo.

Al final, he recalentado el café y me lo he tomado con un cruasán, y luego me he tomado todos los que quedaban en la bolsa que, dicho sea de paso, no recuerdo cuándo ni por qué la compré. Acto seguido, me he metido en la cama. Como es natural, tampoco podía dormir. La bollería no puede con las preocupaciones (es un hecho) y tomarte un café antes de acostarte tampoco, por muy cansado que estés. Sin embargo, no todo se perdió. Llevaba veinte minutos en la cama, estaba a punto de sonar el despertador y entonces tomé la decisión.

Nunca podré saber qué ocurriría si no lo hago, pero mi especialidad son los proyectos y el cálculo de sus probabilidades de éxito, y en esta aventura no las tengo todas conmigo. En ese momento decidí que me quedaría en la empresa, que tiraría para delante y que sobreviviría emocionalmente a lo que viniera...

Después he venido al trabajo y he seguido tomando café porque me caía de sueño y a eso de las doce he salido a tomar un café al Starbucks porque necesitaba tres cosas: alejarme de las opiniones de mis amigos, tomar el aire y que el café fuera bien grande. Entonces, me he cruzado con Consuelo.

Iba del brazo de un tipo con cara de ratón enjaulado. Achaqué la expresión a la forma en que Consuelo lo "arrastraba" del brazo, pero ella es así de posesiva. Cuando pilla a un hombre no concibe la idea de dejarlo escapar.

La he saludado y ha parecido feliz de verme, aunque creo que realmente estaba feliz de que yo la viera con otro hombre. He sido educado y me he presentado. Soy Félix. No he tenido que decirle al otro que era un ex. Lo ha hecho Consuelo, quizás intentado demostrar al Otro no sé qué teoría relativa a que no es una chica fácil, que está muy solicitada y que puede largar al que no le convenga. Dudosa teoría pero muy de Consuelo. Entonces, el Otro ha metido la pata.

No te cortes, me ha dicho. Ya sé que mi Consuelo ha tenido otros novios. No soy celoso. ¿Así que tú eres el que estuvo con ella antes que Alberto?

Consuelo: No.

El Otro: ¿Antes que Juan? (Consuelo niega con la cabeza) ¿Antes que Sebas... que Manolo?

La encuesta ha terminado con un tirón del brazo y Consuelo despidiéndome sonriente, arrastrando a su flamante novio del brazo, seguramente pensando en cómo castigarlo.

En ese momento, mientras los veía alejarse, tuve una revelación, una revelación que confirmaba lo que he estado sintiendo estos días: que hay fases de la vida que se acaban y lo mejor es no aferrarse a ellas. Es la única forma de sobrevivir.

Mi especialidad son los proyectos empresariales y el cálculo de sus probabiliades de éxito, pero la vida no es como los negocios, sobre todo porque las ganancias se miden en dosis de felicidad. He decidido irme del trabajo y también he decidido establecerme en el pueblo. Una casa allí es una posibilidad (relativamente) barata y me mantendrá alejado de lo que yo quiera alejarme. Está decidido.

También he decidido pedir libre el viernes a ver si el notario del pueblo tiene hora para firmar los papeles. ¿Por qué no? Si hay que hacerlo, hay que hacerlo ya.

Después, me he pedido un café enorme. No me hace falta la cafeína, pero tampoco me preocupa que me quite el sueño, ya se sabe la tranquilidad que le queda a uno cuando por fin toma una decisión.

8 frases de consuelo:

Camaleona dijo...

Yo creo que a todos nos iría mucho mejor si todas las cualidades que aplicamos en el trabajo las utilizáramos también en la vida personal. Otro gallo cantaría.

Edel dijo...

Ojalá tuviera yo esa capacidad para tomar decisiones sin mirar atrás una y otra vez... ¿cómo lo haces? ¿no te da miedo fracasar y darte cuenta después de que tomaste el camino equivocado?

Funcionario's blog dijo...

Las capacidades racionales y las capacidades emocionales, obviamente, funcionan de manera diferente. A veces parece como ser diestro o zurdo, que cuando más desarrollada tienes una de las capacidades, más atrofiada está la otra.

En fin, coincido contigo en las etapas vitales. Suerte, sé que al final acabarás triunfando.

Ella dijo...

El único peso que no puedo soportar es el de "¿qué hubiera pasado si...?". Sobrevivir emocionalmente es muy duro.
Seguro que la suerte te acompaña, porque la suerte es cuestión de tener talento, y a tí el talento te sobra.

Dana Andrews dijo...

Creo que la bolsa de cruasánes la compraría por alguna chica....seguro. En cuanto a Consuelo...bueno, es normal con ese nombre ser consuelo de tantos hombres. Me ha gustado como has escrito "el Otro" con mayúscula... jeje.

ninfasecreta dijo...

Pues sí, es lo que tiene decidir, que le hace a uno tirar palante. El asunto es ser consecuente y no arrepentirse (que a veces cuesta).

Un beso

Kotinussa dijo...

Yo insisto: error, error, error. Por lo menos en relación a Eva. Cuando vea que tiene al Feo todo el día pegadito a sus talones y a todo el pueblo cotilleando, a poner tierra de por medio en seguida.

lectora anónima dijo...

Si pretendes verlo todo con claridad antes de decidir nunca decidirás.
Así que... perfecto, al fin te has decidido.
Besos, autor.

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