viernes 23 de octubre de 2009

Confesiones

Querido maldito diario, todo está firmado. Ya no hay vuelta atrás.

Vayamos por partes. Hoy han ocurrido muchas cosas. La primera es que me fui temprano al pueblo. Tenía cita con el vendedor de la casa y con el notario. Mi madre estaba demasiado nerviosa y excitada con la idea, de modo que no le dije a qué hora iba a ir ni, por supuesto, pasé por allí antes de firmar. Todo fue sobre la seda. El notario leyó con voz cansina mi futuro en unos pliegos numerados y carísimos, y el vendedor se quedó con casi todos mis ahorros.

Al salir, llevaba en el cuerpo la misma sensación que me quedaría después de una sesión de electroshock. Pero me sentía feliz. Es indescriptible lo que te llena cuando sabes que tienes un sinfín de caminos por delante y que está en tu mano elegir el que quieres recorrer y cómo hacerlo.

Iba paseando por la acerca camino de la casa de mis padres, tranquilamente, con los pies subidos en esta nube, cuando un coche me pitó. Me volví y vi a Eva. Sonreía.

¿Qué haces en el pueblo?

De repente, volvieron el miedo y la inseguridad.

Es un poco complicado de explicar, confesé. ¿Puedo subir?

Subir al coche de una mujer casada en el centro del pueblo a media mañana, cuando las marujas vuelven de la compra, no es lo más pruedente, pero me hizo un gesto y me metí dentro del coche. Condujo un buen rato hasta que salimos del pueblo. Luego, enfiló la carretera comarcal y se desvió hacia el río. Reconocí el sitio. Es un lugar muy común para las parejitas jóvenes que quieren echar un rato por las noches.

He comprado una casa. Eva se encogió de hombros, interrogativa. He comprado la casa de Antonio el carnicero. Está en la otra orilla y tiene unas vistas que... Eva me miró en silencio y yo no pude contenerme. Le confesé mi estado de ánimo, lo mal que me encontraba en el trabajo, el daño que me había hecho la soledad, y lo que fue peor: admití la felicidad que había encontrado en lo que teníamos juntos.

Suele ocurrir que cuando hablo nadie me entiende o, al menos, yo tengo esa sensación.

Eva se puso muy seria. Me acarició la mejilla y me habló con voz tenue. Cariño, (¡vaya palabra!) ya sé lo que has pasado. Sé que un divorcio no es fácil y que la soledad es muy dura, pero yo no soy la persona que te va a arreglar la vida. Lo dejó así, en el aire, para que yo aspirara toda su áspera sinceridad. El río se veía maravilloso a aquella hora. Mira, Félix, ya sabes que me gustas y que me gustaría pasar más tiempo contigo, cosa que espero hacer. Sinceramente, no creo que ganemos ese tiempo por el hecho de que te mudes aquí, pero lo tendremos. Sólo quiero que comprendas que me gusta mi matrimonio y que no lo voy a romper por nadie. No soy la persona que esperas. Sé que la encontrarás. Lo único que te pido es que no pongas todas tus esperanzas en mí, por favor, suplicó. Y el caso es que no me dolió. De repente, sentí que por primera vez en mi vida estaba viviendo la vida real.

14 frases de consuelo:

Kotinussa dijo...

No me gustaría decir eso tan antipático de "Ya te lo dije", pero es que no hay otra forma de decirlo: Ya te lo dije.

Edel dijo...

Bueeeno... es lo que hay y tú lo sabías. Espero que nunca te arrepientas de haberlo dejado todo por alguien que no piensa dejar nada por ti, seguro que en el pueblo te va muy bien. Un beso

pumuki dijo...

mmm...acabo de llegar...
podría leer tus entradas anteriores para enterarme un poco, pero prefiero escribirte antes, así no será subjetivo. Eva hizo algo que reflexionas tú mismo: "De repente, sentí que por primera vez en mi vida estaba viviendo la vida real."
fue realista... quizás sea lo mejor, no??
que vaya bonito!!

Dana Andrews dijo...

Así es la vida real, en efecto. Me ha encantado el final de éste día. Me estoy enganchando a éste diario cosa mala...

Parvati dijo...

Vale niño, llevo leyendote tiempo atras.. y despues de leer tus notas de hoy, y de ver que la realidad siempre esta ahi, aun cuando no la queramos ver... me ha animado a escribirte... y me recordo una frase de mi madre, cuando hagas algo, hazlo por ti no por nadie mas, porque si haces lo contrario... pasaras la vida hechando culpas ajenas... cuando la verdad esta en uno, yo no creo que hayas elegido marcharte al Pueblo por Eva, creo que es mas por ti, por reencontrarte, por reencontarte en tus origenes, yo que tu le hubiera confesado a Eva, que no era por ella y que no pensara ni un minuto que era por ella... espero que este cambio de aires, traiga cosas nueva a tu vida, por lo menos te alejas de la pandilla del trabajo que son de temer.... un abrazo y que la decision que vos tomo sea la mejor y yo no lo dudo...

ninfasecreta dijo...

Fíjate bien... seguro que no es un tío??? xD!!!

Montse dijo...

Llevo mucho tiempo leyéndote y ya te imaginabas que eso iba a suceder.

Ahora tienes una casa estupenda en el pueblo.

Besitosss

MJ dijo...

Sí su sinceridad no te dolió fue porque al final todo esto lo has hecho por tí, porque lo necesitabas tú, me alegro Felix

El 07 dijo...

Chales!!!...

Mujeres casadas... quien las entiende!!!...

Ella dijo...

Lo siento...pero sigo pensando que has hecho bien en decírselo y si no lo deja todo es porque no te ama, no porque sea siempre así en la "vida real".
La realidad supera muchísimas veces a la ficción en lo bueno y en lo malo, y si hay algo fuerte lo más triste es resignarse y no intentarlo.

Camaleona dijo...

Así que sus palabras pusieron los puntos sobre las íes... igual sólo necesitabas una mujer que te hablara de verdad, con palabras fáciles de comprender y de asimilar.
¿En qué pueblo vas a vivir que el notario te da cita de un día para otro?

MABANA dijo...

Tengo poquìsimo de haberte encontrado, asi que como para comentar pues no me siento tan capaz....

Mnkanta como escribes, eso ni dudarlo...

De algo si estoy segura, he encontrado un maravilloso lugar para regresar...

Taitra dijo...

Qué suerte poder cambiar de vida. Aunque la chica se ponga "tonta" yo creo que has hecho muy bien con este cambio de aires!!!!!

Laura dijo...

Eso de "vivir la vida real" me ha puesto los pelitos de punta...

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